Violencia en el telediario, el plato fuerte del espectáculo

Posted on 9 julio, 2014

0



 

Lo que hace unos años era excepción, la emisión de imágenes extremadamente violentas en un telediario de sobremesa, internet y la crisis económica han convertido en hábito. Y así, contemplamos en un informativo de las tres de la tarde una violenta agresión ocurrida en un remoto pueblo de China: un ciudadano, machete en mano, la emprende a golpes contra unos compatriotas que distraídos jugaban una partida de cartas. No se informó de la causa ni de las consecuencias de dicha agresión, brutal.

Resulta difícil explicar el encaje de estas imágenes en la escaleta, pues tampoco se daba el requisito de proximidad geográfica, uno de los elementos que definen una noticia. La secuencia se emitió a modo de flash, sin desarrollo, junto con otros titulares relacionados con la actualidad en Irak y con la publicación de determinado dato macroeconómico. Se diría pues, que la relevancia radicaba en la naturaleza violenta de dichas imágenes.

Tampoco es raro contemplar en los informativos atracos comunes, donde podemos ver a través de las cámaras de seguridad de los comercios cómo los delincuentes amenazan o agreden con armas a los empleados de la tienda asaltada, unas veces es una joyería, otras una gasolinera o un comercio de electrodomésticos. La noticia es la secuencia violenta, no el robo en sí mismo.

Hace relativamente pocos días se emitieron las imágenes de un agente de seguridad marroquí apaleando a un inmigrante que intentaba saltar la valla de Melilla, pero ahí quedó toda la información, apenas diez segundos de imágenes crueles y altamente agresivas, sin contexto, sin seguimiento posterior y sin siquiera tono de denuncia.

En temporada taurina es casi inevitable que las cogidas de toreros en las plazas abran los informativos de mediodía, y se emiten además a modo de “careta”, el informativo abre con esa imagen tremendamente agresiva, sin explicación sin rótulos que nos contextualicen y, por supuesto, sin advertencia previa del presentador o presentadora para que evitemos contemplar imágenes que pueden herir nuestra sensibilidad o la de los menores de edad que estén viendo también la televisión a esa hora.

Los expertos y estudiosos de los medios han identificado tres efectos de la violencia en televisión sobre el público que varían o se pueden intensificar en función de una serie de factores, como el contexto social, familiar, grado de instrucción, etc… Así, la violencia en televisión puede tener efectos miméticos, de forma que niños y adultos expuestos a grandes dosis de violencia televisada pueden llegar a ser más agresivos o desarrollar actitudes violentas para resolver conflictos.

Otro de los efectos consiste en la insensibilización ante la violencia real del mundo que les rodea, insensibilidad ante el dolor ajeno y predisposición a aceptar un aumento de la violencia en la sociedad. Por último, se habla de sobreestimación del índice de la violencia real y la creación de miedo en el telespectador al hacerle ver que vive en un contexto de peligrosidad.

La emisión de imágenes violentas sin razones periodísticas que justifiquen su difusión se está convirtiendo en un fenómeno habitual sin que sepamos por qué. De lo que no cabe ninguna duda es de que los efectos de la violencia en televisión son perniciosos, y que además, estas prácticas abundan en una deriva peligrosa por la que se están deslizando los informativos: cada vez más pensados para entretener que para informar, y esa violencia es el plato fuerte del espectáculo.

NOTA: A pesar del empuje de internet como medio de comunicación indiscutible y global, la televisión generalista se mantiene como fuente principal para recibir noticias para el 76% de la población española, según el último informe Digital News Report 2014. En Andalucía, es el primer medio utilizado para informarse para el 42,6% de la población, según el último Barómetro Audiovisual de Andalucía 2013.