Un día para reivindicar un maravilloso medio, capaz de lo mejor (y de lo peor): la televisión

Hoy celebramos el Día Mundial de la Televisión, instaurado por las Naciones Unidas en 1996. Durante los 17 años transcurridos desde entonces, muchos aspectos de la televisión han cambiado sustancialmente, si bien, en lo fundamental, prevalece su esencia: es un fantástico medio de comunicación para “ejercer el bien”: acercarnos a nuestra casa el mundo que nos rodea, desde lugares cercanos a parajes remotos, informarnos de los acontecimientos de interés, facilitarnos enormemente el acceso a la cultura y el entretenimiento, alimentar nuestra imaginación y deleitar nuestros gustos estéticos, fomentar la creatividad, crear comunidad, y un largo etcétera.

Pero su enorme capacidad de influencia y penetración la convierte al mismo tiempo en una poderosa arma de manipulación, de propaganda, de desinformación. Para evitar esto último, las democracias europeas concibieron en su día un sistema de regulación donde los operadores de televisión deben someterse a unas reglas que garanticen el respeto a los derechos fundamentales de la ciudadanía.

La profunda crisis que atravesamos en Europa en general, y en España en particular, está afectando de forma muy severa a las televisiones, y esta circunstancia repercute de forma directa sobre la sociedad: los contenidos son de peor calidad por el imperativo abaratamiento de costes, la información es escasa, puesto que es cara de producir, y las parrillas se llenan de opinión, normalmente poco cualificada, y muy barata.

Esta vorágine desembocó, el pasado mes de junio, en una drástica decisión del Gobierno griego, acuciado por los recortes, al optar por cerrar la televisión pública. En España, recientemente, el Gobierno autonómico de Valencia ha decidido hacer lo propio con la televisión de esta comunidad por falta de presupuesto.

Se ha abierto así la senda de la supresión de servicios públicos que, según el concepto europeo de democracia, son esenciales para la contribución a la formación de una opinión pública libre, pero que en estos tiempos de precariedad, son vistos por algunos como gastos superfluos. Una visión que cuenta con el inestimable apoyo de una buena parte del sector audiovisual privado.

Precisamente si algo ha demostrado el tiempo, no sólo la virulenta irrupción de la crisis, es que las televisiones privadas que, legítimamente, tienen en su objetivo el interés comercial y el de sus accionistas, no cubren las necesidades de información, formación y divulgación cultural en la misma medida en que sí vienen haciéndolo, mejor o peor, las televisiones públicas. Éstas sí tienen en su horizonte –o así ha de ser- el interés social y un mandato muy claro: garantizar el derecho a la información.

Teniendo en cuenta que la penetración de la televisión alcanza al 89% de la población y que en 2012 hubo un récord de horas de consumo por habitante y día, es muy oportuno aprovechar el día de hoy para reivindicar la existencia y la calidad de un medio de comunicación de masas responsable de relevantes y prósperos cambios sociales, motor de la industria audiovisual, difusor de conocimiento y de cultura, de diversidad y pluralismo.

5 comentarios

  1. La televisión. La comunicación audiovisual televisiva.

    Pues sí. Diecisiete años desde que las Naciones Unidas decidieron celebrar un día mundial de la televisión. Funcionando en España desde el 28 de octubre de 1956, y en la Comunidad Autónoma de Andalucía (si obviamos la magnífica labor de Telesur) desde el 28 de febrero de 1989. Hemos pasado de la paleotelevisión a la neotelevisión (U. Eco) para llegar a la hipertelevisión (Lipovetsky) y quién sabe qué pasará. Quiero pensar que el futuro está en la televisión local y en el tercer sector de la comunicación como modelo de gestión.

    La caja tonta. Ahora ni siquiera es una caja. Utilizada por grupos especializados organizados (públicos o privados). Favoreciendo la socialización de los receptores en las normas y valores de la sociedad. Fabricando nuevas necesidades. Uniformando los comportamientos. Informando, formando, entreteniendo. Exponiendo públicamente las desviaciones. Realizando funciones narcotizantes y sustitutivas (de la TV respecto de su representación de la realidad). Persuadiendo. Emitiendo propaganda. Construyendo el sentido de los acontecimientos. Produciendo el cambio de hábitos cotidianos. Eje central de la comunicación política. Afianzando la agenda temática. Y mucho más.

    Con una clara tendencia a la fragmentación, se han acortado y condensado los contenidos, la transmedialidad ha permitido la interactividad, se han fabricado intergéneros, como el docudrama, y se han confundido las fronteras genéricas del ámbito documental y ficcional. Zapping, Flipping, Zipping, Grazing…

    Capaz de lo mejor y de lo peor. Como todos.

  2. Para los del Consejo Audiovisual andaluz:

    ¿Qué haréis con las 2 señales repetidas del canal de teletienda EHS que actualmente están en el múltiplex de TDT perteneciente a Canal Sur Radio y TV? ¿habrá un canal de TV autonómico privado andaluz en dicho múltiplex tedetero en vez de dicho canal de la teletienda?

    • Estimado Manolo, gracias por participar y comentar en este blog. Respecto a su consulta, responderle que las competencias de control y gestión del espacio radioeléctrico corresponden a la Dirección General de Comunicación Social -DGCS- (Consejería de Presidencia). Esa es la administración que concede las licencias de emisión y la encargada de vigilar que la programación emitida sea conforme a los requisitos exigidos cuando se concedió la licencia. Desde el Consejo Audiovisual de Andalucía ponemos en conocimiento de la DGCS los canales sin licencia que detectamos, nuestras competencias se circunscriben al análisis de los contenidos y publicidad que se emiten para vigilar que estos cumplen la normativa y respetan los derechos de la ciudadanía.
      Esperamos haberle ayudado, un saludo.

      • Para los del Consejo Audiovisual andaluz:
        De las 2 señales del canal de teletienda EHS que actualmente están en el múltiplex de TDT perteneciente a Canal Sur, solo tienen licencia para emitir 1 canal, no 2 por lo que les informo que lo denuncien ya que emite una segunda señal sin licencia. Y despues, que la porgramación del unico canal a nivel autonomico sea de teletienda los 365 dias del año, es para quitarles la licencia ya que no tienen interes ninguno en andalucia.
        Muchas gracias

      • Estimado Juan, ante todo gracias por participar en este blog. Respecto a su comentario, tengo que responderle en los mismos términos en los que ya respondimos al reciente comentario realizado por Manolo sobre esta misma cuestión. Las competencias del espacio radioeléctrico corresponden a la DGCS (Consejería de Presidencia). Ellos conceden las licencias de emisión y vigilan que la programación emitida sea conforme a los requisitos exigidos. Desde el Consejo, ponemos en conocimiento de la DGCS los canales sin licencia que detectamos, pero nuestras competencias se limitan al análisis de los contenidos y publicidad que se emiten, asegurándonos de que éstos cumplen la normativa y respetan los derechos de la ciudadanía.
        Gracias de nuevo por hacernos llegar su aportación, un saludo.

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