Corren malos tiempos para el reportaje televisivo

Posted on 27 mayo, 2013

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La tormenta perfecta que se cierne sobre los medios de comunicación como consecuencia de la crisis económica, simultánea al cambio de modelo (la irrupción de internet en el ecosistema mediático), está propiciando llamativas paradojas en el ámbito televisivo: la información ocupa un lugar destacado en la parrilla de las televisiones públicas y privadas, locales y autonómicas que emiten en Andalucía, y sin embargo, uno de los géneros periodísticos por antonomasia, el reportaje de actualidad, retrocede a favor de telediarios y de tertulias o debates de opinión.

En las televisiones públicas municipales la información acaparó el 18% de sus emisiones durante el pasado año, según refleja el Informe sobre los contenidos emitidos por las televisiones bajo competencia del Consejo Audiovisual de Andalucía (CAA). En la RTVA supuso el 20,62%. En ambos casos, se trató del primer género por tiempo de emisión, por delante de programas de entretenimiento, ficción o cultura. En las televisiones locales privadas, los contenidos relacionados con la información supusieron casi 14% de toda la programación.

De hecho, a lo largo del pasado año, las televisiones locales multiplicaron por dos el tiempo dedicado a emitir telediarios, al pasar del 18% de la programación informativa en 2011, al 40% en 2012. Muchas veces se trató de redifusiones de informativos. Frente a este incremento tan notable, los espacios dedicados al reportaje periodístico pasaron del 12% al 7% en el mismo periodo.

Este informe revela además que en el operador privado que hasta el año pasado emitía en Andalucía, por cada minuto de noticias diarias, ofrecía a los espectadores tres minutos de opinión en tertulias.

Sólo la televisión pública autonómica dedicó una quinta parte de su oferta informativa a este género, el reportaje informativo de actualidad, responsable de tantas vocaciones periodísticas y en el que se han forjado grandes periodistas y reporteros españoles.

En nuestras televisiones de hoy existe poco espacio para trabajos y profesionales como Alberto Vázquez-Figueroa, Carmen Sarmiento o Enrique Meneses, por citar solo tres de los muchos grandes reporteros que ha dado el periodismo televisivo español y que han sido fuente de inspiración, admiración y aprendizaje para las generaciones posteriores de periodistas. La televisión pública sirvió entonces de gran altavoz para este formato, genuinamente periodístico, y en la actualidad es su único refugio. En las televisiones privadas, lo más parecido se autodenomina “docu-show”.

“La información es cara, la opinión es barata”, reza acertadamente una frase que se repite mucho en estos tiempos. De poco sirven horas y horas de análisis por parte de periodistas o tertulianos sobre cuestiones de actualidad, si antes el espectador no ha tenido la oportunidad de acceder a una completa y contrastada exposición de esos hechos. Más bien, tanta opinión y poca información puede acabar propiciando que al telespectador se le prive de tener su propio criterio a la hora de valorar determinados hechos.

No son buenos tiempos para el reportaje televisivo de actualidad, y sin embargo “la necesidad informativa del ciudadano es superior a si el producto que te dan es un producto bien realizado y plural, tendente a la objetividad, o no”, como bien dice en esta entrevista la que fuera directora de Informe Semanal, Alicia Gómez Montano, el programa decano de reportajes de actualidad de la televisión pública.